Revista Éxito y Pensamientos Success and Thoughts Magazine
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Visión Clara./ Clear View.

El personaje de Poirot de las novelas de misterio o suspense de Agatha Christie sigue siempre la lógica convencional que le descarta a sí mismo como principal sospechoso de los crímenes cometidos.

Según la Analógica, la ciencia filosófica y emocional, la razón por la que la casi totalidad de la población no hemos tenido, no tenemos ni tendremos jamás instintos criminales (léase "instintos" y no "intuiciones") es porque usamos nuestra total capacidad cerebral entre los dos hemisferios cerebrales racionales superiores, la lógica (izquierda-frontal) y la analógica-emocional (derecha-izquierda).

Aquellos cerebros primitivos que, aún siendo actuales, siguen sin desarrollar su analógica, sus emociones, su empatía, se ven forzados a utilizar el resto de su total capacidad cerebral sobre partes menos desarrolladas intelectualmente hablando.

Psicológicamente, alcanzar el ego (egoísmo) tanto de niñ@s -lo normal- como de adultos -casos especiales de personas que son exageradamente buenas y que sienten la necesidad de consagrar su vida a labores humanitarias- no implica comportarse de una manera criminal, en absoluto, sino llegar a pensar más en nosotros mismos (ego) y, con ello, llegar a usar más la lógica para descartar -por lógica- aquellos procesos analógico-emocionales (emociones) que nos llevaban anteriormente quizá a pensar más en los otros (altruismo).

Además de no tener empatía y tener por ello que usar obligatoriamente las partes menos desarrolladas intelectualmente (los intuitivamente bien llamados "bajos instintos"), el segundo motivo por el que los individuos se criminalizan se encontraría en la educación recibida. Está demostrado que una educación que identifica al individuo con un travieso-gamberro fortalece la futura identidad criminal de la persona.

La lógica viene a nuestra mente siempre acompañada del ego, no únicamente cuando nace la lógica en nuestro cerebro. La lógica se concibe a sí misma, como todo lo que se halla en el hemisferio de la lógica-espacial, como el mecanismo de elegir y descartar ciertos procesos de pensamiento que nos afectan personalmente. En principio, la lógica nos llevaría a descartar que nosotros o los de nuestro entorno fuéramos los criminales, porque afecta a nuestro concepto de identidad personal y grupal. Sólo se aceptan las dudas en torno a las hipótesis que giran en torno a lo que nos afecta personal o socialmente, si y únicamente si abrimos nuestra lógica deductiva a la analógica filosófica ampliando totalmente su definición. 

Por tanto, es lógico que alguien se intente desculpabilizar de algo, pero no es, ni con mucho, analógico-emocional. Nadie pensaría en culpas sino en culpables. Nadie pensaría, por defecto, en los procesos que llevan a pensar en qué hice yo para que la otra persona cambiara a peor sino más bien en los procesos que llevan a pensar en qué hizo esa otra persona para cambiar a peor.  

Imaginemos que el investigador que usa la lógica para investigar es sonámbulo. Su lógica (egoísta) le llevaría a descartarse como principal sospechoso del crimen.  

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